"¿Pero el agua potable no es segura?"
El agua de la llave en México contiene cloro (para desinfectar), sarro (calcio y magnesio), metales pesados como plomo o aluminio, microplásticos y sedimentos.
Cuando el agua está caliente, el cloro se vaporiza. No solo toca tu piel: lo inhalas, lo absorbes. Y la barrera protectora natural empieza a desgastarse.
El resultado: piel tensa, comezón, irritación crónica, textura áspera. Numa elimina la causa raíz usando KDF-55, la misma tecnología de sistemas de purificación hospitalarios.